viernes, 10 de febrero de 2017

Mundo descafeinado



¿Qué pensaría Frida Khalo si viera la exorbitante cantidad de imágenes suyas –o referentes a ella– que existen en la actualidad? Si viera esas ridículas Fridas burguesas, sin bigote y sin la fuerza de su mirada. Si descubriera que incluso existen “niñas Fridas”, todavía más absurdas y vomitivas. Si viera la cantidad de gente que la usa como el símbolo de algo que no conocen. Que se convirtió en moda, que se puso de moda.

¿Qué diría Charles Bukowski si viera que hay pendejitos que han creado cuentas de Facebook usurpando su nombre, que fragmentos de su obra son sacados de contexto para habitar postales de mierda compartidas por gente que nunca ha leído un poema suyo, y que dicen además, que es un loquillo? ¿Qué pensaría del mundo? “Mierda, esto está peor de lo que jamás hubiera imaginado”. ¿Qué pensaría si viera que una porción de su obra se ha vuelto parte de una masa pestilente carente de ideología?

¿Qué pensaría Ernesto Guevara?

Esto es como esas versiones de canciones de José Alfredo Jiménez o Agustín Lara  vueltas mierda en la voz atiplada de la Lafourcade o alguna otra intérpretilla de moda.

Sólo versiones light, descafeinadas, lindas. Mierda linda.