viernes, 13 de enero de 2017

Dime de qué presumes...


Es tan cierto que la gente va por la vida presumiendo de las cosas que le hacen falta. Porque no las tiene o porque quisiera tenerlas, porque sabe que la gente que posee esas cualidades es “gente buena”; personas especiales que se distinguen de los demás, y además, hay que señalar rotundamente que así es.

Sé por experiencia que la persona que más pregona las bondades infinitas del perdón es la más rencorosa, y la que más reniega y echa pestes sobre la mentira es la que a más mentiras recurre, pero además es torpe al mentir, y mentir bien es un arte que pocos pueden presumir.

¿O será que conozco sólo a personas mezquinas? Podría ser.

Este es un genial poema de Charles Bukowski, que me hizo pensar que él había estado husmeando en algún muro de facebookk, de google o cualquier otra red “social”:


El genio de la multitud

Hay suficiente traición, odio,
                              violencia.
Necedad en el ser humano
                              corriente
como para abastecer cualquier ejercito o cualquier
          jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos
que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos
que predican amor.
Y LOS QUE MEJOR LUCHAN EN LA GUERRA
SON -AL FINAL- AQUELLOS QUE
           PREDICAN
                                      PAZ.

Aquellos que hablan de DIOS
NECESITAN a Dios
Aquellos que predican PAZ
No tienen paz.
AQUELLOS QUE PREDICAN AMOR
NO TIENEN AMOR.
CUIDADO CON LOS PREDICADORES
cuidado con los que saben.

Cuidado con
Aquellos que
Están SIEMPRE
LEYENDO
LIBROS.

Cuidado con aquellos que detestan
la pobreza o están orgullosos de ella.
CUIDADO con aquellos de alabanza rápida
pues NECESITAN que se les alabe a cambio.

CUIDADO con aquellos que censuran con rapidez:
tienen miedo de lo que
no conocen.

Cuidado con aquellos que buscan constantes
multitudes; no son nada
solos.

Cuidado con
El hombre corriente
                        Con la mujer corriente
CUIDADO con su amor.

Su amor es corriente, busca
lo corriente.
Pero es un genio al odiar
es lo suficientemente genial
al odiar como para matarte, como para matar
a cualquiera.

Al no querer la soledad
al no entender la soledad
intentarán destruir
cualquier cosa
que difiera
de lo suyo.

   Al no ser capaces
  de crear arte
  no entenderán
  el arte.

Considerarán su fracaso
como creadores
sólo como un fracaso
del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
CREERÁN que tu amor es
incompleto
Y ENTONCES TE
ODIARÁN.

Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
COMO UN TIGRE
COMO cicuta
  Su mejor
  ARTE.

Charles Bukowski.


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