jueves, 1 de diciembre de 2016

No sea una Kardashian



No sea una Kardashian, sea una Curie. La verdad es que a estas alturas (de descomposición social y pesimismo personal) me suena más que ridículo. En un mundo como este, de dónde saldría una Curie.

Supongo que la frase va dirigida a chicas jóvenes, pero estas chicas se han desarrollado y han crecido en una realidad dominada por las redes sociales, donde si no son algo ahí, no son nada y no valen nada.

Me suena también como esos ignorantes que dicen anhelar un amor como el de Romeo y Julieta, en pocas palabras, un amor prácticamente inexistente que termina en dos muertes prematuras.

Pero bueno, este mundo no exige razonar, sólo compartir emociones, emociones positivas y “buenas vibras”, bendiciones (siempre dudo de las bendiciones de alguien que apenas me conoce, igual y tiene esos poderes de repartir bendiciones y yo lo desconozco).

En este mundo de exhibicionismo y banalidad es cuando tiene sentido (un sentido bastante retorcido) querer ser una Kardashian. ¿Cuánta gente está a la caza de esa fama insignificante de la nada y los mil likes? ¿Cuántos no anhelan fama y fortuna sin talento, con sólo un culo grande para mostrar?

¿Quién en su sano juicio querría ser una Curie?