viernes, 4 de noviembre de 2016

La "justicia" del pueblo


El pasado lunes alrededor del medio día comenzó a llenar las pantallas de las redes la escalofriante noticia de que a pleno día habían aparecido cuatro cadáveres sobre la carretera que va de Toluca a la Ciudad de México. Supongo que muchos pensamos que se trataba de otro ajuste de cuentas entre bandas rivales. Nada nuevo en la realidad mexicana.

Al día siguiente se supo que los cuatro muertos eran delincuentes. Rateros que habían realizado un asalto a los pasajeros de un autobús y que habían sido asesinados por un “pasajero justiciero”, ahora conocido como “el justiciero de la Marquesa”. Quien después de matar a los cuatro delincuentes bajó por las cosas robadas y las devolvió a sus dueños. Unos kilómetros más adelante bajó del autobús pidiendo a los presentes que “le hicieran el paro”, es decir, que no lo delataran.

Al día de hoy se ha ahondado en el modus operandi de una cierta banda dedicada a asaltar camiones, aunque podrían ser varias. Del amigo justiciero nada se sabe. Al parecer los pasajeros han cumplido el acuerdo con su vengador.

Creo que nadie en el país desea que lo aprehendan. De hecho una aplastante mayoría aplaude su “hazaña”. Una de cal, el regocijo momentáneo de una sociedad cansada de delincuencia e impunidad.