jueves, 1 de septiembre de 2016

Optimismo ramplón



Pero es que hasta para ser optimista hay que ser inteligente. No se puede ir vomitando flores a lo pendejo. Pero bueno. Hay una estampida de frasesitas estúpidas rebosantes de un optimismo ramplón y torpe. 

Ni el amor ni la vida pueden ser todo alegría o felicidad. Hay penas, tristezas y malos momentos. Pero si el amor es tan grande que vale a pesar de las penas, su valor es enorme y vale las penas y todo lo demás; penas que serán más de una con seguridad. Porque el amor lo intentan hacer dos seres imperfectos y estúpidos por naturaleza.

Pero también hay quien es feliz pregonando estupideces. Aunque siempre que leo frases tontas como esta recuerdo aquello de decir lo que se presume para mostrar de lo que se carece. Actualidad.