miércoles, 10 de agosto de 2016

¡Coño!


Me gusta la palabra coño. Una palabra que ha cambiado de significado con el pasar de mis años. La conocí en mis infantiles días beisboleros. Era utilizada por Don Rigo, nuestro entrañable entrenador. La usaba para maldecir, cuando alguien no hacía algo bien, cuando alguien no le hacía caso: “el tiro es a segunda, coño”, “coño, corre más fuerte talegón”.

Muchos años después me volví a encontrar con la pequeña palabra cuando comencé a devorar los libros de relatos de Charles Bukowski y ahí estaba divertida en su traducción al castellano: “qué buen coño tenía esa tía”, “ella era un buen coño”.

Todos mis lectores saben que me quedo con el segundo significado.