martes, 2 de febrero de 2016

Ser, o no ser...

Hace pocos días, una tipa que trabaja enseñando las piernas en televisión abierta, diciendo lo primero que su sentido común le dice, en el canal de televisión que más penetración y audiencia tiene en este país tan lejano a dios y tan cercano al imperio yankee, dijo una gran estupidez.

Al parecer, fue instruída a decirlo. Ya no es noticia el matrimonio existente entre el gobierno de este país y la principal televisora entretenedora del pueblo mexicano. Así que fue requerida como líder de opinión.

Como pasa en estos tiempos de tuiteros y feisbukeros, la virtual opinión pública se merendó completa a la señora Legarreta. Memes y memes circulan en la red exhibiendo la supuesta imbecilidad de la señora.

Este llamó mi atención. 


Pero en este país de los millones que ven las telenovelas del “canal de las estrellas”, el país donde las personas más seguidas en twitter son artistillas pop, el país donde millones venden su voto por una despensa o una televisión. En este país, miles y miles de personas quisieran ser como Andrea Legarreta.

En este país la gente quiere fama y fortuna, muchísimo mejor si no necesitan hacer algo extraordinario para conseguirlas. La gente quiere salir en la tele, ser una estrella más del “canal de las estrellas”. Quieren “ser famosos”.

Resulta que, en este país, la mayoría de la gente sí quisiera ser como Andrea Legarreta.