martes, 22 de septiembre de 2015

epidemia de "locura"


No sé en qué momento mucha gente comenzó a “idolatrar la locura”, en qué momento la gente empezó a pensar que sentirse loco era algo genial. Esos “locos especiales” en convivencia forzada con un mundo de cuerdos insoportables. Aunque viendo a esa gente, uno se pone a pensar ¿a qué tipo de locura es a la que se refieren?

Una extravagancia forzada envuelta en el brilloso celofán de una supuesta locura, esa búsqueda desesperada de una creída originalidad, que copia, porque no puede hacer otra cosa. Una “locura light” en todo caso. Con su sello de modernidad necesario.

Pienso, aunque podría equivocarme, que puede ser esa misma gente que se ufana de ser de los poquísimos honestos en este mundo de hipócritas. Esa gente “diferente” tan igual a tantos otros, en la que aplica aquella frase de ver sobre qué presumes, para saber lo que no tienes, y anhelas.

Porque la locura es una pérdida completa de la noción de realidad, un estado de la mente dentro de un ambiente personal, con sus propias reglas. No creo que la locura de alguien se parezca a la de algún otro.