lunes, 12 de agosto de 2013

sobre el aborto


Estoy a favor de la legalización del aborto. Creo firmemente que una mujer tiene el derecho de poder abortar si es que así lo considera (it's my body, it's my choice). Si cree que es lo mejor para ella. Creo en el derecho de elegir.

He escuchado toda clase de argumentos en contra del aborto. Que si esa mujer calenturienta no quería tener hijos, debió haberse cuidado. Que si estás asesinando a un ser humano, indefenso. Que sólo dios (el dios de los católicos, claro está) puede decidir sobre la vida y la muerte. Que sólo debiera permitirse en casos de violación y/o malformaciones del feto. Que si una mujer se practica uno, le será muy fácil seguir haciéndolo durante su sexosa vida. Y otros tantos puntos de vista que van sobre lo mismo. Todos ellos apuntando a que los que piensan como yo, sobre este particular asunto, no somos mas que una banda de asesinos inconscientes, de seres sin sentimientos ni moral.

No sobra decir que todos esos argumentos, se caen fácilmente. No tienen mucho sustento.

Pero resulta que en países más civilizados que el mío - y en otros que no tanto- el aborto es permitido. Está legislado, y es una opción para una mujer que por cualquier situación se embarazó, y no quiere, por su propio bienestar y el del ser que vendría, tener ese bebé. Es una decisión difícil, personal o de pareja. Una decisión que debe respetarse. Porque además, han comprobado que dentro de esas primeras 12 semanas, el “producto” todavía no es una persona, o un ser humano[1].

La legalización del aborto no obliga a nadie a abortar. Pero nos da, les da a las mujeres, la opción de elegir. De decidir.

Por otro lado, creo que la iglesia debería callar, simplemente por vergüenza. Tiene las manos demasiado ensangrentadas como para alegar que defienden la vida. Incluso, cuántas monjas no se habrán practicado algunos.

Otra cosa resaltable es que la legislación que permite el aborto en el DF, hace un poco de justicia social. Ya que ofrece esta opción, de forma segura para toda la población, y no sólo para las familias adineradas que pueden pagar doctores caros en clínicas seguras, protegiendo el “buen nombre” de sus “traviesas” hijas. Porque todos sabemos que los abortos se practicaban antes de ser permitidos, y también sabemos en qué forma se llevaban a cabo.

Y bueno, todo este discurso viene porque hace poco vi en la tele “Freakonomics”, un documental interesante, que entre otros puntos, muestra un dato para tomar en consideración:

Resulta que en Estados Unidos, a finales de los años 80, había una tasa alta de criminalidad, y los expertos auguraban que se incrementaría en los siguientes años. Pero, aparentemente de forma “milagrosa” y contra todos los pronósticos, el crimen descendió, sin saberse a ciencia cierta la causa. Hipótesis hubieron muchas.

El economista Steven Levitt, se dispuso a investigar la o las causas de tan grandiosa situación. Y tras su proceso de investigación, descubrió que una de las causas, la más importante quizá, se remontaba a 1973 (Roe vs Wade), año en que se aprobó la legalización del aborto en todo Estados Unidos.

La conclusión es contundente. Diecisiete años después, “toda una generación de hijos no deseados nunca nació”. Toda una generación de niños sin cariño ni cuidados, carente de amor paternal, no existió nunca. No pudieron convertirse en criminales o cosa parecida.

Ahí están datos duros, verificados. Producto de un proceso científico. No información basada en “asegunes” y dogmas maltrechos. Y sobretodo creo, un punto de vista importante, para tomar en cuenta.

Aquí está la dirección para poder ver el documental completo. Vale la pena.

http://www.teledocumentales.com/freakonomics-el-lado-oculto-de-la-economia/ 



[1]http://www.jornada.unam.mx/2009/10/22/index.php?section=ciencias&article=a02n1cie